back to top
4 de marzo de 2026
- Publicidad -

MILEI VETÓ LA LEY DE AUMENTO JUBILATORIO 😳

FMI, veto y fantasmas: Argentina frente a sus dilemas sin respuesta

Con dólares prestados y jubilaciones licuadas, el gobierno enfrenta su propia paradoja: ajustar para estabilizar, sin respuestas claras sobre lo que viene.

🕒 Tiempo estimado de lectura: 2 minutos y 15 segundos

Llegaron otros 2.000 millones de dólares del FMI. No es una novedad, pero sí una reiteración: la Argentina vive del crédito y de la paciencia ajena. La noticia trae un respiro temporal, mientras el gobierno celebra su frágil superávit fiscal, sostenido —entre otras cosas— por la licuación del sistema previsional. El veto presidencial a la ley que ampliaba jubilaciones, moratorias y partidas para discapacidad fue, bajo esta lógica, la elección del mal menor. Una decisión antipática, pero inevitable si se quiere mantener la ilusión de orden fiscal en medio de un contexto tan volátil.

Pero más allá de esta contención transitoria, los problemas de fondo persisten: salarios que no alcanzan, actividad deprimida, consumo que no reacciona, y un tipo de cambio que no cierra. Lucas Llach, economista cercano al oficialismo, lo sintetizó con precisión: sin exportaciones sostenidas, no hay desarrollo posible. El campo sigue castigado y Vaca Muerta aún no despega. Mientras tanto, la política tampoco colabora: el PRO cruza tensiones entre Macri y Macri, Milei lanza su campaña mientras vetos y ajustes marcan el ritmo de su gestión, y el peronismo bonaerense confirma su apego por las listas testimoniales.

Para colmo, el retorno de prácticas propias de los servicios de inteligencia —denunciadas por Alconada Mon— vuelve a encender luces amarillas. Operaciones de espionaje interno, seguimiento a opositores y manipulación de información vuelven a escena en un gobierno que prometía transparencia. En resumen, el país atraviesa un momento donde las respuestas no llegan y los interrogantes se multiplican. Y cuando eso ocurre, lo que reina no es la política, sino la incertidumbre.

Milei buscó el mal menor
- Publicidad -
- Publicidad -